Preguntas Frecuentes Sala Joven

Quizá tu duda ya haya sido resuelta por nuestro equipo de profesionales de la sala joven. De todas formas si no encuentras lo que buscas, recuerda que puedes hablar online directamente con nosotros/as en nuestra sala joven.

¿Cómo puedo actuar ante el abuso?¿Cómo doy marcha atrás si los estoy exponiendo demasiado?

No es solo prohibir sino dar alternativas atractivas… los niños aprenden de las interacciones con humanos, no pantallas (miradas, fantasía, juego, etc.). Además te ayudará mucho, sobretodo con preadolescentes y adolescentes el buscar alianzas con otras madres y padres. Tu hija/o se sentirá mejor, percibirá que no es el único de la “tribu” a quien se le restringe el acceso a las pantallas y aceptará mejor los acuerdos de uso a los que podáis llegar.

¿Qué indicios dan a entender que mi hija/hijo abusa de las pantallas (móviles, tablets, videojuegos)?

Los indicios principales que se suelen dar son: frecuentes mentiras sobre el tiempo de exposición, irritabilidad cuando no están conectados, tendencia clara a aumentar el tiempo y los momentos de uso, descuido de tareas escolares y bajada del rendimiento académico, descuido de la higiene y la alimentación, apatía, descanso desregulado, abandono de otras actividades de ocio, rechazo a realizar actividades al aire libre, reacciones desmesuradas ante el incumplimiento de las normas, falta de autocontrol para desconectar cuando toca y obsesividad con estar conectados.

¿Qué debo tener en cuenta para que mi hija/hijo haga un uso saludable de videojuegos?

Los aspectos a tenerse en cuenta son: vigilar que el contenido del juego sea adaptado a su edad (revisar la codificación PEGI), supervisar con quien juega cuando lo haga online, nunca acceder a introducir dinero para mejorar las prestaciones del juego, promover que el juego se desarrolle en un espacio común de la casa (no en su habitación), evitar la exposición al menos una hora antes de dormir, que los usen en un momento concreto del día y controlar el tiempo. Sobre esto último:
– No recomendamos su uso en menores de 7 años.
– 7 a 12 años, de 45-50 minutos (en fines de semana)
– 13 a 18 años, de 90-120 minutos (descanso a los 45 minutos)

¿Cuánto antes se inicien las y los niños en el uso de pantallas interactivas, mejor para sus aprendizajes?

Totalmente desaconsejable. Muchas sociedades de pediatría, neurología y ciencias de la salud desaconsejan cualquier tipo de exposición a pantallas interactivas antes de los 2-3 años, dadas las evidencias de efectos negativos (atención, descanso, hiperactividad, disminución del lenguaje, etc). En los años siguientes, tampoco es aconsejable (al menos hasta los 6 años), dado que no existe ninguna evidencia hasta el momento de que las aplicaciones “educativas” mejoren ningún tipo de aprendizaje a estas edades y si existe muchas evidencias de sus efectos contraproducentes en la salud.

¿Qué importancia tiene aburrirse para el adecuado desarrollo en la infancia y preadolescencia?

El aburrimiento es necesario para que las y los niños desarrollen tolerancia a la frustración, búsqueda de alternativas de entretenimiento analógicas (diversas y enriquecedoras) amplifique su faceta creativa y sobretodo desarrollen el contacto con su yo interior. No recurrir a dejar a los menores que usen pantallas para evitar que nos “molesten” cada vez que se aburran. Estas rutinas deben estar contextualizadas: momentos y tiempos bien definidos para evitar la hiperconectividad.

¿Es recomendable que nuestras hijas e hijos usen las pantallas mientras hacen tareas escolares en casa?

Salvo que la tarea en concreto lo requiera (hacer búsquedas por la red o mirar un video o tutorial) es totalmente contraproducente que tan siquiera tengan pantallas interactivas delante. Buena parte de las tareas escolares requieren “atención plena”, la cual se entrena y se amplifica (lecturas en profundidad, comentarios de texto, operaciones matemáticas y un largo etc). Hacer “multitarea” en este contexto resta efectividad y genera dispersión de la atención para el desarrollo de sus tareas.

¿Cómo hago para supervisar en casa y dar buen ejemplo si tengo que trabajar con pantallas y conectarse continuamente en casa?

Desconecta con atención plena en ellos lo más posible, revisa el tipo de usos y coméntalos con ellos (ej: videoconferencias con familias). Es muy importante el ejemplo y el diálogo (no será lo mismo que nos vean whatsappear a todas horas a que nos vean teletrabajando… etc.) Te ayudará a fijar normas claras de uso de pantallas: tiempos y momentos bien definidos, y también, que el uso de las mismas se dé en espacios comunes de la casa y no en sus habitaciones.

¿Qué aspectos de mi supervisión como figura parental son especialmente importantes para inculcar un uso de pantallas saludable y educativo?

Sin duda son muchos los aspectos que las figuras parentales deben tener en cuenta: seguimiento y acompañamiento, normas claras, revisables y adaptadas a cada etapa de los menores, cuidar los momentos de desconexión, etc. Pero especialmente debemos cuidar nuestro “ejemplo”. De poco nos servirán las normas y consejos si no somos coherentes y modelamos a nuestras hijas e hijos predicando con el ejemplo. Lo más importante es autoanalizarnos y usar también nosotros las pantallas en espacios y momentos preestablecidos, en la medida de lo posible.

¿Cúal es la franja horaria en la que debemos evitar a toda costa que nuestros hijos usen pantallas interactivas?

Toda la evidencia científica divulgada en los últimos años apunta a lo contraproducente de que los menores de todas las edades usen pantallas interactivas desde una hora antes de acostarse a dormir. La interacción con pantallas (especialmente el uso de videojuegos) es altamente estimulante y contraproducente para lograr el necesario
descanso reparador. Estas prácticas rutinarias afectan claramente a la cantidad y calidad del sueño e indirectamente se ven afectados otros elementos de la salud: atención, vista, rendimiento académico, irritabilidad, etc.