¿Dónde quieres ir?

Pulsa el ascensor ;)

Seguro que alguna vez te has dicho: “Venga, lo dejo ya”… y cinco minutos después sigues exactamente igual ⏳. Eso pasa mucho más de lo que crees, y no tiene que ver con ser débil, vago o no tener fuerza de voluntad.

Nuestro cerebro está diseñado para buscar placer y evitar malestar. Cuando hacemos algo que nos gusta —ganar una partida , recibir likes ❤️, beber algo que nos relaja o consumir algo que nos hace desconectar— el cerebro aprende muy rápido que eso es “una buena idea”. Y cuanto más lo repites, más fuerte se queda ese camino marcado.

Por eso, con el tiempo, ya no es solo “me apetece”, sino “lo necesito para sentirme bien” o incluso “lo necesito para no sentirme mal”. Y ahí es donde parar se vuelve realmente difícil.

Esto pasa tanto con sustancias como con conductas: redes sociales, videojuegos, apuestas, alcohol, porros… el mecanismo de fondo es muy parecido. No es un fallo tuyo. Es cómo funciona el cerebro humano.

Saber esto no lo arregla todo, pero quita mucha culpa y abre la puerta a buscar estrategias diferentes : poner límites, cambiar rutinas, entender qué emoción estás tapando con esa conducta y, si hace falta, pedir ayuda. ¿Necesitas ayuda? Pregunta en nuestra sala joven gratis a psicólogas que te ayudarán, a través de whatsapp, email, etc. y deja que te acompañen.

 

Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial y supervisado por el equipo de e-Rueca.

Ir al contenido
Centro Social Virtual - Logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.