A casi todo el mundo le gustan las pantallas, los videojuegos, las redes sociales, salir con gente o desconectar de alguna manera. Y eso está bien. De hecho, tener aficiones y espacios de ocio es una parte importante de cuidarnos. El problema no suele ser qué hacemos, sino cuánto espacio ocupa eso en nuestra vida y qué pasa con el resto de cosas importantes.
Muchas veces el cambio es tan poco a poco que casi no se nota. Empiezas quedándote un rato más con el móvil por la noche , luego duermes un poco menos , luego te cuesta concentrarte en clase o en el trabajo, luego te da pereza quedar con gente porque “total, en casa estoy mejor”… y cuando te quieres dar cuenta, eso que antes era solo un hobby se ha convertido en el centro de todo.
Con el consumo de alcohol, cannabis u otras sustancias puede pasar algo parecido . Al principio parece algo puntual, algo para socializar o para desconectar. Pero a veces se va colando en más momentos de tu vida, empieza a ser la forma principal de evadirte o de sentirte mejor, y poco a poco va ocupando más sitio del que te gustaría.
Una buena pregunta para empezar a mirarlo es:
¿Esto que hago me suma o me está quitando cosas importantes?
Sueño, tiempo, relaciones, ganas, concentración, tranquilidad… Si la balanza empieza a inclinarse siempre hacia el mismo lado, quizá merece la pena parar y escucharte un poco más.
En la Sala Joven de e-Rueca puedes hablar de todo esto sin juicios y sin dar tu nombre. A veces ponerlo en palabras ya es un primer paso enorme para volver a sentir que tienes más control sobre tu tiempo y tu vida.
Contenido elaborado con apoyo de inteligencia artificial y supervisado por el equipo de e-Rueca.